El aeropuerto de Long Beach es una joya escondida — una terminal retro al aire libre donde puedes estar en la acera diez minutos después de aterrizar. Además es el aeropuerto más cercano a las terminales de crucero de Long Beach y San Pedro, lo que lo convierte en la llegada favorita de los pasajeros de Carnival, Princess y Royal Caribbean.
Nuestros chóferes te reciben en la plaza de llegadas con un letrero y te llevan a tarifa fija por vehículo — a tu barco, a Disneyland o a cualquier punto del gran Los Ángeles. Las recogidas en día de crucero se programan con márgenes generosos para que nunca veas zarpar tu barco desde la 710.
A los grupos les encanta LGB: una van grande del aeropuerto a la terminal de cruceros cuesta $125 en total — entre ocho personas, le gana a cualquier shuttle.